Corte de electricidad: cómo prepararse, mantenerse seguro y no perder la calma en una situación crítica

Por qué puede irse la luz en cualquier momento

Aunque los cortes de electricidad no son algo cotidiano, pueden ocurrir en cualquier época del año. En invierno, el viento huracanado, el hielo o las nevadas intensas son los principales culpables. En verano, las tormentas eléctricas y las lluvias torrenciales se convierten en la amenaza más frecuente. Aunque los sistemas de suministro eléctrico mejoran constantemente y la luz suele restablecerse en pocas horas, conviene estar preparado para cualquier eventualidad.

Un apagón inesperado puede paralizar las tareas del día a día, dejar la calefacción sin funcionar en pleno invierno o inutilizar el frigorífico cuando más calor hace. En este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber: cómo prepararte con antelación, qué hacer cuando se va la luz y qué medidas de seguridad no debes ignorar.

Las causas más frecuentes de un corte de suministro eléctrico

Los apagones pueden tener orígenes muy distintos según la estación del año y las condiciones meteorológicas del momento.

En invierno

  • El viento fuerte y las ventiscas pueden romper ramas de árboles que caen sobre los cables eléctricos.
  • La acumulación de hielo sobre los cables y postes añade un peso extra que puede provocar su rotura.
  • La nieve húmeda y la cellisca dañan la infraestructura eléctrica, especialmente en zonas rurales antiguas.
  • Las temperaturas extremadamente bajas generan un consumo elevado de electricidad para calefacción, lo que puede sobrecargar la red.

En verano

  • Las tormentas con aparato eléctrico son la causa más habitual de apagones estivales: un rayo puede impactar directamente en las líneas o en los transformadores.
  • Los vientos huracanados que acompañan a las tormentas pueden derribar árboles enteros sobre el tendido eléctrico.
  • Las lluvias intensas pueden provocar inundaciones que dañan los equipos eléctricos situados a menor altura.

Otras causas habituales

  • Trabajos de mantenimiento planificados, con previo aviso por parte de la compañía eléctrica.
  • Averías técnicas en transformadores o subestaciones de distribución.
  • Accidentes de tráfico en los que un vehículo colisiona con un poste eléctrico.
  • Aves o pequeños animales que acceden a transformadores u otros equipos.

Cómo prepararse ante un posible apagón

Aunque los cortes prolongados de más de 12 o 24 horas son poco frecuentes, merece la pena tener un plan de acción y reunir los elementos básicos para sentirte seguro si la luz se va.

Prepara un kit de emergencia

Guarda en una caja hermética o en una mochila resistente los siguientes artículos. Tenlos siempre a mano y asegúrate de que todos los miembros de tu hogar saben dónde están.

  • Linternas con pilas de repuesto (guárdalas por separado para evitar que se derramen).
  • Velas y cerillas o un encendedor.
  • Botiquín de primeros auxilios con los medicamentos esenciales.
  • Cargador de móvil para el coche, por si la electricidad tarda en volver.
  • Algo de dinero en efectivo, ya que los cajeros automáticos no funcionan sin luz.
  • Una radio a pilas para mantenerte informado sobre la situación.
  • Toallas limpias y toallitas húmedas para la higiene básica.

Revisa el kit cada seis meses: comprueba que las pilas no se han derramado, que los medicamentos siguen en vigor y que todo está en perfectas condiciones.

Lista de teléfonos de emergencia

Guarda estos números tanto en tu móvil como apuntados en papel. Cuando la batería del teléfono falla, el papel puede salvarte. Incluye el número de averías de tu compañía eléctrica, el número de emergencias general (112 en España), y los teléfonos de familiares cercanos y vecinos de confianza.

Reservas de agua y alimentos

En muchas zonas el agua corriente sigue funcionando sin electricidad, pero si tienes un pozo propio con bomba eléctrica, el agua dejará de fluir. Mantén siempre al menos dos litros de agua potable por persona y día. Almacena alimentos no perecederos que no requieran cocinado eléctrico: conservas, galletas, frutos secos, frutas desecadas y cereales. No olvides reservar comida también para tus mascotas.

Prepárate para el frío en invierno

Si se va la luz en pleno invierno y la calefacción deja de funcionar, necesitarás mantas gruesas, ropa de abrigo, calcetines térmicos y guantes. Si tienes chimenea o estufa de leña, asegúrate de contar con una reserva suficiente de leña seca. Considera también la opción de adquirir un pequeño calentador de gas para emergencias, pero úsalo únicamente en espacios bien ventilados.

Qué hacer cuando se va la luz

Si de repente se produce un apagón, mantén la calma y sigue estos pasos de forma ordenada.

  1. Comprueba si el problema es solo en tu vivienda. Mira por la ventana: ¿los vecinos también están sin luz? Revisa el cuadro eléctrico: puede que haya saltado un diferencial o un interruptor automático. Si la avería es exclusivamente en tu hogar, intenta rearmarlo. Si vuelve a saltar, llama a un electricista, ya que el problema podría estar en la instalación interior.
  2. Si el apagón afecta a una zona amplia. Notifica la incidencia a tu compañía eléctrica cuanto antes: cuanto más rápido se reporte, más pronto se resolverá. Si ves un cable caído en la calle o un poste dañado, no te acerques bajo ningún concepto. Los cables pueden estar bajo tensión y resultar mortales. Llama inmediatamente al 112.
  3. Protege tus electrodomésticos y dispositivos electrónicos. Desenchufa o apaga todos los aparatos sensibles: el ordenador, el televisor, el frigorífico, la lavadora. Esto los protegerá de los picos de tensión que suelen producirse cuando se restablece el suministro. Deja una sola bombilla encendida para saber en qué momento vuelve la electricidad.
  4. Conserva correctamente los alimentos del frigorífico. Si el apagón dura menos de cuatro horas, mantén las puertas del frigorífico y el congelador bien cerradas. Un frigorífico cerrado conserva el frío durante unas cuatro horas; un congelador lleno puede aguantar hasta 24 horas, y uno a media capacidad, unas 12 horas. Si el corte se prolonga, traslada los productos más perecederos a un lugar fresco, como un sótano o una terraza en invierno.
  5. Mantén el calor en invierno. Cierra las habitaciones que no uses y reúne a todos en un mismo espacio. Baja las persianas y corre las cortinas para retener el calor interior. Abrígate con varias capas de ropa. Si tienes chimenea, es el momento de aprovecharla. Nunca uses la cocina de gas o el horno para calentar la habitación: el monóxido de carbono que generan es invisible, inodoro y potencialmente letal.

Medidas de seguridad esenciales durante un apagón

La seguridad debe ser siempre la máxima prioridad cuando se va la luz. Nunca utilices generadores, cocinas de gas o barbacoas en el interior de la vivienda ni en el garaje: todos ellos emiten monóxido de carbono, un gas incoloro e inodoro que puede causar la muerte. Si vas a usar un generador, colócalo al aire libre, a una distancia mínima de seis metros de la casa y de cualquier ventana.

Maneja las velas con sumo cuidado. Colócalas siempre sobre superficies estables, alejadas de cortinas, papeles y cualquier material inflamable. Antes de irte a dormir, apaga todas las velas sin excepción.

Presta especial atención a los niños y a las personas mayores, ya que un apagón puede resultar desorientador y estresante para ellos. Si algún miembro de tu hogar depende de equipos médicos que funcionan con electricidad, como concentradores de oxígeno o dispositivos CPAP, consulta con antelación a su médico cuáles son las alternativas disponibles en caso de emergencia.

El restablecimiento del suministro: mantén la paciencia

Las compañías eléctricas suelen responder con gran rapidez ante las averías. En la mayoría de los casos, la luz vuelve en pocas horas. Sin embargo, cuando las condiciones meteorológicas son especialmente adversas o los daños se extienden por una zona amplia, la reparación puede llevar más tiempo.

Recuerda que los técnicos de la red trabajan en condiciones peligrosas, muchas veces de noche o bajo la lluvia, para restablecer el suministro lo antes posible. Si el apagón se prolonga más de lo esperado, puedes consultar las redes sociales o la web de tu compañía eléctrica, donde habitualmente se publican actualizaciones sobre el estado de las averías.

En definitiva, aunque la mayoría de los cortes de luz se resuelven con rapidez, estar preparado marca una gran diferencia. Recuerda que la seguridad siempre es lo primero: evita actuaciones arriesgadas y confía en los profesionales para que todo vuelva a la normalidad cuanto antes.

Author

  • Carlos Alcalá, más conocido en redes sociales como Alcalá Creativo, es un creador de contenido español que se ha consolidado como uno de los referentes principales en el ámbito de los "tech hacks" o trucos tecnológicos. Su contenido se centra en enseñar a los usuarios a aprovechar al máximo sus dispositivos móviles (tanto iPhone como Android), descubrir aplicaciones poco conocidas y utilizar herramientas de inteligencia artificial para facilitar el día a día. Se caracteriza por un estilo de edición rápido, directo y visualmente atractivo, lo que le ha permitido acumular millones de seguidores en plataformas como TikTok e Instagram.

Scroll to Top