Cómo y cuándo abonar los pimientos en 2026: prepárate antes de trasplantarlos al invernadero

¿Cuándo abonar los pimientos en 2026?

No es ningún secreto que los pimientos son hortalizas algo caprichosas y exigentes. Requieren muchos cuidados y un buen nivel de conocimiento, desde el momento de la siembra hasta la fertilización adecuada para obtener una cosecha generosa. Durante su crecimiento y maduración, los pimientos consumen más nutrientes que incluso los tomates, por lo que esperar una buena producción sin abonado adicional es simplemente poco realista.

A lo largo de la temporada de cultivo, tendrás que abonar los pimientos en más de una ocasión. Antes de trasplantarlos al invernadero, el suelo debe estar correctamente preparado y nutrido. Después, se abonan entre 10 y 15 días tras el trasplante, y a continuación cada 2 o 3 semanas.

Días más favorables para abonar pimientos en 2026:

  • 21, 22 y 30 de abril
  • 2, 5, 6, 7, 10, 11, 12, 15, 19, 20, 28 y 29 de mayo
  • 2, 3, 7, 8, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 24, 25 y 29 de junio
  • 4, 5, 8, 9, 10, 13, 21, 22, 23, 26, 27 y 28 de julio

Abonado de los pimientos en el momento del trasplante

Aproximadamente entre 50 y 80 días después de la siembra, las plántulas de pimiento ya están listas para trasladarse al invernadero. Las señales que indican que han alcanzado ese punto son las siguientes:

  • Las plántulas tienen entre 15 y 18 hojas verdaderas;
  • Los tallos han alcanzado una altura de 30 a 35 cm;
  • Han aparecido al menos 2 o 3 flores abiertas.

Sin embargo, antes del trasplante es fundamental preparar bien el suelo del invernadero donde se van a plantar los pimientos. El tipo de abono depende del tipo de tierra:

  • Los suelos francos se abonan con estiércol bien descompuesto y compost;
  • Las arcillas pesadas deben mezclarse con arena y serrín, y abonarse con superfosfato.

Para los pimientos nunca debe utilizarse estiércol fresco; únicamente estiércol bien maduro y descompuesto.

Primer abonado: 1 o 2 semanas después del trasplante

Entre 10 y 15 días después del trasplante al invernadero, las raíces ya habrán arraigado correctamente: el color de las hojas se volverá más oscuro e intenso, y aparecerán nuevos brotes en los tallos. Esa es la señal de que ha llegado el momento de volver a abonar.

En este primer abonado tras la plantación se aplica una solución con fósforo, potasio y nitrógeno. Las plantas se riegan con esta mezcla. La dosis recomendada por cada 10 litros de agua es la siguiente:

  • 40 g de superfosfato;
  • 20–30 g de sulfato de potasio;
  • 20 g de nitrato amónico.

En esta etapa del crecimiento, los pimientos necesitan menos nitrógeno, ya que este favorece el desarrollo de hojas y tallos. Lo que realmente importa en este momento es el potasio y el fósforo, que estimulan la formación de flores y la maduración de frutos sanos y grandes.

También se recomienda aplicar en este primer abonado ceniza de madera a razón de 200 g por metro cuadrado. Las cenizas no solo favorecen un crecimiento equilibrado de las plantas, sino que además ayudan a protegerlas frente a los pulgones y otras plagas.

Abonados posteriores

A partir de entonces, los pimientos se abonan cada 2 o 3 semanas, manteniendo las mismas proporciones de nutrientes. El potasio cobra especial importancia durante la fase de maduración de los frutos, ya que las plantas lo consumen en grandes cantidades del suelo.

Si observas que las hojas de los pimientos se van marchitando, la producción disminuye o los frutos que se forman tienen menor calidad, aplica un abonado complementario con fertilizantes de magnesio.

Eso sí, conviene estar atentos y no abonar en exceso. Los pimientos son muy sensibles a la sobredosis de nutrientes: si reciben demasiado abono, empiezan a soltar los frutos. Un exceso de nitrógeno hará que los frutos maduren más lentamente y que las plantas sean más vulnerables a enfermedades. Y si se excede en fósforo o magnesio, el crecimiento de la masa verde se ralentizará, lo que también reducirá la cosecha.

Lo más conveniente es utilizar fertilizantes específicamente formulados para pimientos, equilibrados y balanceados, que se pueden encontrar fácilmente en cualquier tienda de jardinería o agricultura.

Abonos naturales para pimientos

Si prefieres ahorrar dinero o simplemente no quieres recurrir a fertilizantes comerciales, puedes elaborar los tuyos propios en casa. Eso sí, en ese caso resulta más difícil ajustar con precisión las dosis, y no siempre es posible garantizar que las plantas reciban todos los nutrientes que necesitan.

Macerado de ortigas para abonar pimientos

Esta es una de las opciones naturales más populares y fáciles de preparar. Se utilizan hojas jóvenes de ortiga. El proceso es el siguiente:

  1. Llena 2/3 de un recipiente (nunca metálico) con hojas de ortiga, cúbrelas con agua, tapa el recipiente y déjalo reposar en un lugar cálido durante aproximadamente una semana. Remueve la mezcla cada día.
  2. El macerado estará listo cuando su color se oscurezca y deje de hacer espuma. Conviene advertir que el olor de este fertilizante es bastante desagradable, así que prepárate y no te sorprendas.
  3. Para su aplicación, diluye el macerado de ortiga en agua en proporción 1:10.

Macerado de mijo para abonar pimientos

Este método es uno de los más curiosos y menos conocidos. Se dice que, tras aplicarlo, los pimientos crecen más robustos, con hojas y tallos más gruesos, producen mayor cantidad de frutos, florecen antes y los frutos resultantes son más grandes, jugosos y dulces.

Preparación del macerado de mijo:

  1. Vierte 5 litros de agua tibia sobre 1 kg de mijo, tapa el recipiente y déjalo reposar en un lugar oscuro durante 24 horas.
  2. Y listo. El macerado ya está preparado y puede usarse directamente para abonar los pimientos.

Modo de aplicación: se recomienda aplicar 0,5 litros de macerado de mijo por cada planta de pimiento. Abonar por la tarde, con el suelo previamente aflojado, una vez al mes.

Los granos de mijo que queden tras filtrar el líquido pueden esparcirse alrededor de los pimientos u otras plantas para ayudar a repeler las hormigas.

Author

  • Carlos Alcalá, más conocido en redes sociales como Alcalá Creativo, es un creador de contenido español que se ha consolidado como uno de los referentes principales en el ámbito de los "tech hacks" o trucos tecnológicos. Su contenido se centra en enseñar a los usuarios a aprovechar al máximo sus dispositivos móviles (tanto iPhone como Android), descubrir aplicaciones poco conocidas y utilizar herramientas de inteligencia artificial para facilitar el día a día. Se caracteriza por un estilo de edición rápido, directo y visualmente atractivo, lo que le ha permitido acumular millones de seguidores en plataformas como TikTok e Instagram.

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