¿Cuándo sembrar amapolas?
Las amapolas son flores que han inspirado canciones y protagonizado leyendas populares durante siglos. Hubo una época en que se cultivaban en abundancia para aromatizar todo tipo de platos. Sin embargo, con el paso del tiempo y el uso inapropiado de sus semillas, las amapolas quedaron relegadas principalmente a los jardines ornamentales. Y vaya si merecen ese lugar: sus flores son sencillamente espectaculares.
La mayoría de las amapolas se resiembran solas, por lo que las opiniones sobre el momento ideal de siembra varían bastante. Si todavía no has cultivado estas flores, se recomienda sembrarlas entre abril y mayo. Además, se siembran directamente en el suelo, sin necesidad de trasplante previo.
Para quienes siguen el calendario lunar, este año se recomiendan los siguientes períodos de siembra: del 11 al 15 de abril, del 20 al 23, del 28 al 30 de abril, o bien del 1 al 3 de mayo, del 8 al 13, del 17 al 21 y del 25 al 30 de mayo.
Elección del suelo y la ubicación para las amapolas
Estas plantas no toleran el trasplante, así que deben sembrarse directamente en el lugar definitivo donde vayan a crecer. Las amapolas prefieren ubicaciones soleadas y abiertas, aunque también toleran la semisombra. Las variedades de porte bajo pueden incluso cultivarse en macetas, en la cara sur de un balcón o terraza.
No son exigentes en cuanto al tipo de suelo y pueden desarrollarse incluso en tierras pobres. No obstante, florecen de forma más espléndida en suelos fértiles y calcáreos. Lo más importante a la hora de elegir el emplazamiento es que el suelo tenga un buen drenaje. La tierra debe ser ligera y permeable para evitar el encharcamiento.
¿Cómo sembrar amapolas?
Las amapolas se siembran directamente en el exterior, en su ubicación definitiva. Sus semillas son muy pequeñas, así que simplemente se esparcen sobre la tierra húmeda. La luz es imprescindible para su germinación, por lo que no deben cubrirse con tierra. Lo que sí se recomienda es presionarlas suavemente contra el suelo para asegurar el contacto con la tierra.
La germinación es lenta: las semillas tardan entre 10 y 14 días en brotar, y a veces pueden necesitar hasta un mes entero. Sin embargo, a medida que los días se alargan y el calor aumenta, las plantas crecen con gran rapidez y alcanzan pronto su altura habitual de entre 60 y 70 centímetros.
Durante el período de germinación es fundamental mantener el suelo húmedo, pero sin excederse en el riego, ya que el exceso de humedad puede provocar podredumbre o la enfermedad conocida como "mal del tallo negro".
Aclareo de plántulas de amapola
Dado que las semillas son muy pequeñas, resulta difícil sembrarlas a distancias uniformes. Lo habitual es que germinen bastante densamente, por lo que habrá que aclarar las plántulas una vez que hayan crecido un poco. Dependiendo de la variedad, se recomienda dejar una separación de entre 10 y 25 centímetros entre plantas.
Abonado de las amapolas
Antes de sembrar las amapolas, conviene enriquecer el suelo con estiércol bien compostado o fertilizantes minerales. Es cierto que son plantas resistentes que crecen incluso en suelos pobres. Pero si lo que buscas son flores grandes, vistosas y llamativas, vale la pena preparar una tierra bien nutrida y trabajada.
En los años siguientes, las variedades perennes se abonan en primavera con fertilizantes minerales u orgánicos.
Cuidados continuos de las amapolas
A pesar de la belleza extraordinaria de sus flores, las amapolas no son plantas caprichosas y resultan muy sencillas de cultivar. En esencia, una vez elegida la ubicación adecuada, con suficiente espacio y sol, crecen prácticamente solas.
En los días de mayor calor y sequía conviene regar las amapolas, pero sin excederse: el exceso de agua provoca podredumbre. Necesitan humedad moderada y es fundamental que las raíces no queden encharcadas.
Cuando las amapolas terminan de florecer y se marchitan, se recomienda cortar los tallos de las variedades perennes hasta el nivel del suelo. Las variedades anuales simplemente se arrancan y se compostan. Eso sí, hay que tener en cuenta que las semillas de amapola conservan su viabilidad durante mucho tiempo. Si ya han madurado y caído al suelo, es muy probable que el año siguiente germinen de nuevo en el mismo lugar en cuanto reciban luz. Si quieres evitarlo, lo mejor es retirar las flores marchitas antes de que lleguen a dispersar sus semillas.
¿Con qué flores combinan bien las amapolas?
Las amapolas lucen estupendamente tanto plantadas en solitario como acompañadas de otras flores. Si optas por cultivarlas solas, puedes mezclar varias variedades y colores para conseguir una explosión de tonos y formas al mismo tiempo.
En los arriates combinan muy bien con acianos y margaritas. También pueden sembrarse en prados naturales o en céspedes de aspecto silvestre, donde se integran de manera completamente natural.













